¡Aviso! Por vacaciones, la web no será actualizada hasta el 1 de agosto


 

Laicismo y la religión en España PDF Imprimir E-mail
Laicismo - Estado Laico
Escrito por Digo Yo   
Martes, 14 de Marzo de 2017 04:09

España, no es un país laico. Oficialmente se dice serlo, pero sigue teniendo pactos con la iglesia católica, que le otorgan unas ventajas fiscales y de organización que, distan demasiado como para creer, que somos un país laico.

Este tema, me temo que no se trata de actualidad, en el sentido de que no resulta ser nada nuevo. Sin embargo, es una realidad a tener en cuenta, y sobre la que hay que reflexionar. ¿Por qué no reflexionar sobre todo lo actualmente establecido?

 

Plantearnos las cosas, ayuda a ser crítico con nuestro alrededor, a no aceptar lo primero que nos digan. Y si a eso le sumas la cantidad de gente que puede pretender adoctrinarte en alguna ideología o religión, creo que está más que justificado. Porque, ¿qué somos si no tenemos capacidad de análisis? Una masa borrega, sin verdadera voluntad.

Ahora, puestos en antecedentes de por qué me gusta darle vueltas a todo, hablaré de religión. Es un tema que entre la gente a pie de calle, parece no destacar. O eres religioso, o no lo eres, pero hasta muchos que dicen ser religiosos, pasan de la religión. Y es que me parece que muchos lo son “porque es lo socialmente aceptado”, o lo ha sido de aquí para atrás.

La iglesia católica, por encima de otras religiones, tiene privilegios que otras no tienen en nuestro país. Tiene mayor representación y mayor número de fieles. Pero eso no quita, que no vivamos en un país donde cada uno es libre de creer en lo que quiera, y se denomina por ello laico. Ahora, el catolicismo suele impulsarse desde las escuelas públicas, cosa que en un estado verdaderamente laico, quizá no debiera suceder así.

Por suerte, no es algo totalmente impuesto; en el pasado, decir que se era ateo era dar motivos para que a alguien lo mirasen mal, muy mal. Incluso en determinadas épocas se ha impuesto la religión. Y todos sabemos que algo impuesto y no deseado, no tiene el verdadero calado que algo anhelado.

Se aportan millones a la iglesia católica en este país, que salen del presupuesto de todos los españoles, religiosos o no. Tienen ventajas fiscales. Poseen patrimonio histórico y obras de arte. Poseen medios propios de financiación, lo cual es legítimo. Pero, ¿y si mi contribución como ciudadano, no quiero que vaya destinada a la iglesia católica? No tengo esa opción por vivir aquí.

Los bienes de los que dispone esta organización, suelen dotar a la misma de una sensación de opulencia que muchas familias necesitadas pueden ver excesivo. Y no les falta razón. Una religión no ha de estar íntimamente vinculada a la posesión de patrimonio tal, que dé prioridad a las obras de arte sobre las personas. Y es que, de lo que la iglesia recauda, sólo una mínima parte va a beneficencia, y la mayoría, va a “sostener su estructura”. Y son datos oficiales, nada inventado:

Ver: ¿A qué destina la Iglesia católica nuestro impuesto de la renta?

Entiendo, que determinado patrimonio histórico ha de mantenerse. Bien pero, ¿no es contraproducente, que si se trata de una institución benévola para ayudar a la gente, destinen solo una pequeñísima parte de lo recaudado para ayudas?

En mi opinión, podrían disponer de espacios que requieran menos mantenimiento, y aplicasen medidas de austeridad, para que realmente se realice una labor social y espiritual, como nos intentan hacer ver. Ese se supone que es el fin de la organización: ayudar espiritualmente a las personas, y mediante la caridad y la solidaridad a los necesitados. Es lo que la religión predica, junto con otros valores muy justos y convenientes para la convivencia. Pero…

¿CUMPLEN AQUELLO QUE PREDICAN?

No. No cumplen. Predican sobre moralidad, en un ámbito corrupto. Predican sobre compartir, en un ámbito egoísta. Predican con la palabra, y no con los hechos. Y ojo, hablo de la institución en su conjunto, porque como todos sabemos, hay gente que verdaderamente se implica con la sociedad. Pero no parece ser algo que favorezca la organización.

¿Y otras religiones?

En España existe libertad de culto. Y menos mal. Convivimos judíos, cristianos, musulmanes y otras confesiones minoritarias, de manera más o menos correcta. Convivimos mal. ¿Por qué? Porque además de tener la hipocresía de la iglesia, existe fobia a lo extranjero. Fobia al islamismo y rechazo, por el temor de que atenten contra nuestras libertades y derechos. Pero, no son mejores las sectas minoritarias relacionadas con el cristianismo que existen en este país, como la iglesia del palmar de Troya, u otras, que captan adeptos para sacarles el dinero cual parásito, a cambio de un fervor incondicional, insano.

Los extremismos, siempre serán perjudiciales para la sociedad, pero por suerte suelen ser una minoría. Claro, que en situaciones de crisis, aumenta el número de extremismos aceptados por la sociedad. De ahí que se aprovechen determinados grupos extremistas, para ganar popularidad prometiendo cierta salvación o solución (ya sea religiosa, económica, política, etc.).

Parece una tontería, pero de pensar en la millonada de la que se beneficia la iglesia, me pongo enfermo. Y más porque actualmente solo es una institución parasitaria que agrava los problemas de un país ya de por sí, asfixiado. Si juntamos todo lo que la iglesia cobra por parte del estado, y todo lo defraudado por los políticos actuales, estoy seguro de que muchas familias que han sido desahuciadas hoy tendrían techo. Hoy, muchas familias tendrían acceso a alimentos para subsistir, si el estado quisiera verdaderamente ayudar. Hoy, nos habríamos recuperado del todo de una crisis incentivada por unas políticas económicas chapuceras, que incentivaron la burbuja inmobiliaria. Hoy, no habría tantos españoles en el extranjero, por la imposibilidad de encontrar trabajo en su propio país.

Pero siendo justos, tenemos lo que nos merecemos. Tenemos lo que merecemos al votar siempre a los partidos políticos con mayor número de casos de corrupción. Y es que la política del miedo funciona, haciendo que la gente confíe en corruptos antes que en partidos nuevos, que quieren hacerse un hueco en la política. Pero muchos, aun sabiendo de la corrupción, parecen estar conformes con una situación, totalmente dantesca. Creo en la democracia, y que es legítima la situación actual, tristemente. En lo que no creo es en esta sociedad con tan poco criterio, claro que es lo que sucede cuando a la población se la bombardea con información para expandir el miedo. Miedo a nuevas crisis, miedo a lo desconocido.

Hoy, me siento muy indignado, porque mucha gente, parece estar conforme con este esperpento llamado estado, que habla demasiado de patriotismo, pero no ayuda como debiese a sus ciudadanos.

Por ello, bravo a toda sociedad que no comparta esos valores de conformismo que posee el estado español. Bravo a las sociedades que se movilizan ante las injusticias. Bravo a los estados que verdaderamente gestionan bien los impuestos, para que repercutan positivamente sobre la sociedad. Y bravo por los que vean que existen otras posibilidades.

______________

Fuente: Digo Yo